lunes, 4 de agosto de 2008

Siddhartha


"...Mas diariamente visitaba a la hermosa Kamala, a la hora que ella le fijaba, envuelto en su mejores túnicas y calzado con finas sandalias; y pronto le empezó a llevar regalos. Muchas cosas le enseñó la boca encarnada y diestra de la cortesana. Siddhartha aún era un chiquillo en cuestiones del amor y tendía a precipitarse ciegamente en el placer como en un abismo sin fondo. Pero Kamala le enseñó que no puede recibir placer sin devolverlo, y que cada gesto, cada caricia, cada contacto, cada mirada y cada parte del cuerpo, por pequeña que sea, tienen su propio misterio, cuyo desciframiento produce felicidad al que lo descubre. Le enseñó asimismo que, tras la celebración de un ritual amoroso, los amantes no debieran separarse sin antes haberse admirado mutuamente, sin sentirse al mismo tiempo vencedores y vencidos, de suerte que en ninguno de ambos surja una sensación de hastío o de abandono, ni la desagradable impresión de haber abusado o de haber sido víctima de un abuso. Horas maravillosas pasó Siddhartha con la hermosa y hábil cortesana, convirtiéndose en su discípulo, en su amante y en su amigo. Allí, junto a Kamala, se hallaba el sentido y el valor de aquella etapa de su vida..."

Siddhartha - Hermann Hesse




Hace unos días me encontré leyendo esta novela. Al principio me pareció un poco aburrida, simple, no me gustó. Pero como no suelo abandonar los libros que leo por esos motivos, seguí con mi lectura. Después de un par de capítulos me encontré con este fragmento que me partió la cabeza. No puedo para de volver a leerlo una y otra vez...

Y bueno, necesitaba compartirlo. Espero que lo disfruten tanto como yo...







Pic by me en el campo.